visitas

martes, 30 de septiembre de 2014

Antonio Lazcano, nuevo miembro de El Colegio Nacional

 El Colegio Nacional en próximos días se elegirá  al Dr Antonio Lazcano, celebre por sus estudios sobre el origen y evolución de la vida. Dr en ciencias por la UNAM y profesor visitante en varias universidades e institutos dedicados a al biología, principalmente al origen de la vida, el trabajo del profesor Lazcano es hoy en día uno de los referentes más importantes para acercarnos un poco al dilema del origen de la vida.

Me sorprende que el nombramiento sea tardío, pues  desde las ultimas dos décadas del siglo pasado al lado de su mentora, la biologá evolucionista Lynn Margulis, definieron avances revolucionarios sobre evolución y origen de la vida.

El Colegio Nacional no puede entenderse fuera del contexto del intelectual como conciencia de la nación, por ello la selección de sus miembros, en su mayoría "intelectuales", y muy pocos científicos. La elección del Dr Lazcano, es un referente de la apertura a la ciencia por parte de una de las instituciones más importantes de distinción académica, ojalá y se traduzca en un desplazamiento de la "conciencia de la nación" en favor de la comunidad científica.


http://goo.gl/m7ICC6



https://docs.google.com/spreadsheet/pub?hl=en_US&hl=en_US&key=0As-iEqDin6sedGpqMVNfRUFxaEJaaGRzdGVBOGFnOFE&output=html

martes, 8 de julio de 2014

Sobre la Escuela Pierre Bourdieu




La separación que efectúa la institución escolar, tanto por la prueba que constituye la preparación del curso y el concurso en si mismo, como por la cisura ritual, verdadera frontera mágica, que instituye el concurso, separando al ultimo recibido del primer suspendido por una diferencia marcada por el hecho de llevar  un nombre, un título, es una verdadera operación mágica, en la que el paradigma es la separación entre lo sagrado y lo profano , tal como lo analiza Durkheim. El acto de clasificación escolar es siempre, pero particularmente en este caso, una acto de ordenación […] Este acto constituye una diferencia social de rango, de clasificación, una relación de orden definitiva; los elegidos son marcados, de por vida, por su pertenencia [antiguo alumno de…], ellos son miembros de una orden, en el sentido medieval del término. Y de una orden nobiliaria, conjunto claramente delimitado [en el que se está o no está] de personas que están separadas del común de lo mortales por una diferencia de esencia y están legitimadas, por ese hecho para dominar. Es en esto en lo que la separación operada por la escuela es también ordenación en el sentido de consagración, de entronización en una categoría sagrada,  una nobleza

Sobre la Escuela- Pierre Bourdieu :

viernes, 30 de mayo de 2014

El capital cultural multiplica el capital cultural

Una de las consecuencias lógicas a la hora de estudiar a El Colegio Nacional, es entenderlo bajo la ley social que propone Pierre Bordieu donde menciona que “el capital cultural multiplica el capital cultural”,  y con la consecuencia directa de esta ley social “la eliminación escolar de los agentes sociales más desprovistos de capital cultural”.  Las trayectorias de los integrantes de la institución, son muestra clara de los efectos mencionados por la ley, una suerte de exploración biográfica ilustra la acumulación de capitales que cada miembro trae consigo y que les ha garantizado el reconocimiento como las figuras más eminentes de este país y por tanto una suerte de conciencia moral. Este tipo de reconocimiento constituye  una atmósfera de sacralidad para todo lo que se encuentra reconocido o institucionalizado  al momento de ser elegido, pues los  pares reconocen el peso simbólico de la trayectoria de cada miembro, sopesan los capitales acumulado, para garantizar que  se mantenga dentro de los niveles sacros el orden que sostiene a la institución en su niveles más puros, esto constituye la magia de  lo consagrado. La consagración en términos muy elementales significa ese reconocimiento.  


martes, 11 de marzo de 2014

A propósito de esta nota, me llama la atención la discusión del Dr Drucker Colín respecto al desconocimiento del uso social de la ciencia, lo cual me remite a pensar en cómo se piensa a la ciencia desde quienes se supone hacen ciencia. Como un elemento propio de las sociedades modernas, la ciencia tiene una autonomía relativa, la cual permite observar elementos que constituyen una fuente de conocimiento sobre determinados procesos, sean químicos, físicos, magnéticos, geológicos, sociales, etc. Y por tanto responder sobre esos procesos. Sin embargo los resabios de la teoría tradicional, asoman en lo expuesto pro el Dr Drucker, la ciencia como arma, como dictum último, como mero resolusor de problemas.

Si bien la ciencia al dar respuestas a determinados procesos, escapa al deber ser, no es su función resolver problemas, la misma sociedad tiene instituciones que operan en ese sentido. En el caso más cercano, la sociología ha sido una ciencia "obligada" a resolver problemas, en tanto los mismos sociólogos la aprenden como una filosofía social encargada de solucionar los problemas morales, éticos, organizativos, etc., de la sociedad antes que concebirla como lo que es "una ciencia de la sociedad".

Lo anterior no resulta extraño si observamos el desempeño de las instituciones académicas y de los propios académicos, influidos más por las tentaciones del profetismo, que por un decidido interés por acumular capitales y permitir el avance de la ciencia.  

http://www.jornada.unam.mx/2014/03/11/ciencias/a02n1cie

domingo, 9 de marzo de 2014

El Colegio Nacional

Los títulos escolares tienen como función simbólica distinguir dentro de un espacio sacralizado -en este caso el Colegio Nacional- a aquellos  quienes logran acumular un capital cultural, simbólico, etc., de aquellos quienes quedan relegado al espacio profano de las disciplinas del campo académico. Este proceso se sucede a partir de reglas, normas y condiciones generadas social e históricamente dentro de los espacios académicos, donde se la formación de profesionales trae consigo la  construcción de un comunidad de élite experta en un conocimiento particular. 

Ser consagrado dentro de las instituciones más importantes -en términos simbólico de tradición- esparte de un proceso y un estado social  que generan distinciones entre quienes participan en las dinámicas colectivas dentro del campo académico e intelectual, reproduciendo la separación simbólica y por ende social, de quienes tienen mas posibilidades (Capital) respecto de quienes no logran ese reconocimiento como parte de dichas comunidades. 

Recientemente ha llamado mi atención los procesos de elección de miembros del Colegio Nacional, motivado por las lecturas de las cátedras inaugurales de algunos de sus miembros, quienes han logrado tal acumulación de capitales dentro de sus respectivas disciplinas, lo que ha derivado en la designación de un lugar dentro de ese espacio sacralizado. Me interesaría destacar una investigación sobre el Colegio Nacional como espacio donde confluye la intelectualidad, la política y los proyectos de nación que se disputan tras bambalinas. 

La hipotesis de la cual parto es  la estructura y perfil de los miembros; la elección obedece más a un reconocimiento derivado  por la presencia dentro de los debates nacionales y en menor medida por los titulo académicos acumulados, como es el caso de literatos, historiadores y algunos miembros provenientes de las ciencias sociales; y de una anera más veladael caso de  los representantes de las ciencias "duras": astrofísicos, médicos, psiquiatras, etc, su elección puede decirse es más apegada a la presencia académica, en tanto pesa más la relevancia e importancia de sus obras dentro de cada disciplina, aunque su nivel de incidencia política se ha destacado más en la defensa de los presupuestos asignados a la ciencia: