Una de las consecuencias lógicas
a la hora de estudiar a El Colegio Nacional, es entenderlo bajo la ley social
que propone Pierre Bordieu donde menciona que “el capital cultural multiplica el capital cultural”, y con la consecuencia directa de esta ley
social “la eliminación escolar de los agentes sociales más desprovistos de
capital cultural”. Las trayectorias de
los integrantes de la institución, son muestra clara de los efectos mencionados
por la ley, una suerte de exploración biográfica ilustra la acumulación de
capitales que cada miembro trae consigo y que les ha garantizado el
reconocimiento como las figuras más eminentes de este país y por tanto una
suerte de conciencia moral. Este tipo de reconocimiento constituye una atmósfera de sacralidad para todo lo que
se encuentra reconocido o institucionalizado
al momento de ser elegido, pues los
pares reconocen el peso simbólico de la trayectoria de cada miembro,
sopesan los capitales acumulado, para garantizar que se mantenga dentro de los niveles sacros el
orden que sostiene a la institución en su niveles más puros, esto constituye la
magia de lo consagrado. La consagración
en términos muy elementales significa ese reconocimiento.